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Hacer amiguitos: ¿Sabes cómo ayudarle a tu bebé?

A los dos años de edad tu bebé ha experimentado grandes transformaciones, no sólo físicas y orgánicas, sino también emocionales, lo que hace más fascinante esa ardua tarea de ser mamá. Ese ser chiquitito sigue dependiendo de ti en todas las facetas de su existencia, pero notas que cada vez gana más independencia y que, poco a poco, empieza a construir un mundo y una identidad propia.

Es probable que desde antes de los 12 y hasta los 18 meses lo hayas notado un poco molesto, nervioso o ansioso frente a personas diferentes a ti, pero ahora, después de los 24 meses, se le nota un poco más seguro e incluso interesado en lo que hacen los demás, especialmente si son niños de su misma edad. La etapa de la socialización ha llegado, pero para que la misma se cumpla con normalidad y contribuya al desarrollo de tu bebé, como mamá debes estar preparada para darle ayuda.

La etapa previa

Para que la exploración del mundo y la conquista de independencia sean un proceso positivo y sin traumas, debes llenar de confianza a tu bebé desde el momento mismo en que empieza a descubrir su entorno gateando. ¿Cómo hacerlo? Empieza por enseñarle que aunque en algún momento tú te puedes ir, luego vas a regresar y no vas a dejarlo solo. Puedes hacerlo a través del juego, escondiendo tu rostro con las sábanas, para que su mente empiece a asociar poco a poco el concepto de ausencia y retorno. Cuando ya pueda recorrer la casa, juega a las escondidas con él, haz que te descubra a partir de tu voz y llena esos momentos de alegría.

La ansiedad ante los extraños es normal antes del año, como ya dijimos, pero eso no significa que no debas socializarlo con otras personas. Trabaja en este proceso con los miembros de la familia.

Primero mantenlo en tus brazos mientras hablas con otra persona, para que así se acostumbre a la presencia del ‘extraño’, luego pídele a esa persona que juegue con él sin intentar cargarlo, y en una tercera etapa permite que lo sostenga. Quizá quiera regresar rápidamente a estar contigo, y no puedes negárselo, pero si repites este procedimiento varias veces, tu bebé pronto aprenderá a crear lazos afectivos con los demás.

Cuando llega el día de llevarlo por primera vez a la guardería, hacia los siete meses, muchas mamás optan por escabullirse sin que el bebé lo note, pues prefieren evitar la angustia de verlo llorar. Este procedimiento no es el más sano, pues no contribuye a generar confianza en tu hijo. Piensa que él ha estado acostumbrado a ti desde antes de nacer y aún no tiene conciencia de que vas a regresar. Por lo tanto, si desapareces súbitamente quizá se sienta atemorizado frente a un entorno desconocido. La regla es simple: nunca, ni siquiera cuando estés en su cuarto, salgas sin que él te vea. Si vas a otra parte de la casa, háblale en voz alta para que entienda que sigues allí. Si debes salir o dejarlo en algún lugar con personas a las que no está acostumbrado, despídete mirándolo a los ojos.

Aunque debes delimitar el espacio y cerciorarte que no existan peligros para el bebé en casa, es bueno que le dejes lugares en los que él decida qué quiere hacer, con qué jugar, qué otro juguete agarrar. Así irá madurando su capacidad de discernimiento, lo que a futuro será muy importante a la hora de socializar.

En busca de amigos

Como en muchos otros aspectos de la crianza de los hijos, el ejemplo es el mejor camino para el aprendizaje. Eso significa que, antes de que tu bebé salga a relacionarse con el mundo, debe recibir de ti un conjunto de enseñanzas que le ayudarán a lograrlo más fácilmente. Desde chiquito, enséñale buenos modales a partir de tu ejemplo. Siempre que le pidas algo usa las palabras “por favor” y “gracias”. Él debe notar que tú utilizas esas mismas palabras no sólo al hablarle, sino también con tu pareja y otras personas. Si mantienes un trato cortés, amable y cálido con los demás cuando tu bebé está presente, él empezará a asociar este ambiente con algo que debe repetir en su comportamiento con quienes se acerquen.

Es probable que, después de los 2 años de edad, te haga pasar algunas vergüenzas, porque quizá no quiera compartir juguetes o todavía no sea capaz de ser amable con otros niños. No malinterpretes la situación: no estás fallando, ni se está convirtiendo en un niño ‘malcriado’. Simplemente, a esa edad su mundo es solo él mismo, y todavía no es capaz de ponerse en el lugar de los demás, por lo cual, que quiere tomar todo para sí. No lo critiques ni lo rechaces, todavía necesita de tu apoyo y tu guía.

Una buena manera de enfrentar estas situaciones es llevándolo a lugares públicos en los cuales tenga que esperar turno para usar un juguete. Así comprenderá que debe compartir. También es bueno que mientras juegas con él, le enseñes a realizar trueques: “Yo te presto el oso si me prestas la pelota”. De esa manera entenderá que compartir los juguetes es una buena manera de relacionarse con otros niños.

Cuando tu hijo juega con otros bebés aprende a compartir, a comunicarse y sabe que no está solo, adopta comportamiento de grupo y aprende a adaptarse a nuevos espacios y otras personas. En la medida de lo posible, organiza encuentros con otros padres y asegúrate de que haya juguetes suficientes para todos los bebés. En esta etapa ya puedes pensar en organizar fiestas, integraciones, noche de pijamas y todas las actividades que se te ocurran, en las que tu bebé pueda socializar con otros niños. También es bueno que lo integres a actividades como ir a mercar, salir de compras, visitar la familia o a los amigos. Así se irá adaptando a comportarse en otros espacios diferentes a la casa y su cuarto.

Por último, cuando tu bebé esté con otros niños agudiza tu sentido de la observación. Permanece atenta a las reacciones agresivas. Estas al principio son naturales, pues es la manera como el niño defiende su territorio, pero también tienen un límite. Si notas que tu bebé no permite que ningún otro se acerque a sus juguetes, si no es capaz de compartir en un grupo sin morder o empujar a otros, si no se interesa por acercarse a los demás y lo notas alterado en el proceso de socializar, busca ayuda de tu pediatra. En muchos casos, se trata de manifestaciones de otros miedos que debe vencer, y para lograrlo necesitarás un diagnóstico más preciso.

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27 Comentarios

LIZETH FLOREZHace 477 días

A MI ME GUSTA WINNY MI HIJA COMPARTE MUCHO CON SUS PRIMOS Y CON SU HERMANA.

DANILO RAMIREZHace 1490 días

buen articulo winny me encanta aprender sobre estos temas

DAYANA NUÑEZHace 1494 días

excelente articulo me encanto porque dentro de poco mi bebe va a entrar a la guardería y me sirve para saber que debo hacer cuando lo deje en la guardería, para que no llore y no se sienta triste ni piense que lo estamos dejando. también para que se relacione con mas niñ@s, socialice, comparta, y aprenda cosas buenas y agradables.

MARIA CRUZHace 1500 días

Hola Winny, muchas gracias por sus artículos, son excelentes.

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